Como escoger el nombre de tu empresa: El ADN de tu negocio

Uno de los pasos para convertir en realidad una idea o un proyecto es ponerle una imagen, vestirla con aquello que la caracteriza. Este proceso de vestir una idea, de darle personalidad, es lo que conocemos como branding. Dentro del branding uno de los pasos fundamentales y que como consecuencia irá deribando en el resto de los elemento de una imagen de marca es ponerle nombre.

El nombre representa el ADN de la marca. El nombre es una promesa de empresa, producto u organización, por ello es un elemento clave en el proceso de branding de cualquier idea.

4 elementos claves para el nombre de una marca

  1. Que pueda comunicar los atributos del producto o servicio.
  2. Que pueda ser registrable.
  3. Que se entienda sin explicación.
  4. Que sea creativo.

Los nombres de cualquier marca deben evocar lo que esa marca hace, tienen que permitir que el consumidor haga una conexión inmediata, aunque sea de forma intuitiva, entre el nombre del producto o servicio y lo que ofrece.

¿Qué sería de Coca Cola sin su marca? Toda la imagen que han hecho en torno a un refresco de cola es lo que los representa. ¿realmente crees que el refresco de cola que ofrece Coca Cola es sustancialmente diferente a cualquier otro? El refresco de cola como producto realmente no es abismalmente diferente a los de la competencia, sin embargo Coca-cola, como marca, ha logrado que su producto se distancie de la competencia por kilómetros.

Es por eso que nombrar tu marca es tan importante. El proceso de nomenclatura de marca no es algo que se delega a un comité o unas sesiones de lluvia de ideas con tu agencia. Nombrar tu marca, ya sea tu empresa, tus productos o servicios, es una decisión que puede configurar el futuro y la trayectoria de tu negocio.

Existen muchas opciones para nombrar tu empresa, sin embargo, hay algunas categorías que pueden guiarte en tu elección:

Nombres descriptivos: indican de forma clara lo que la empresa, idea o marca hacen

Los nombres descriptivos son eficaces para describir el negocio. PayPal es una empresa de pago. Subway sirve sandwiches submarinos. Estos nombres claramente posicionan las marcas y facilitan a los consumidores identificar sus productos y servicios y cuándo elegirlos.

La trampa de un nombre descriptivo es que puede ser restrictiva. Por ejemplo, Salesforce.com fue fundada como un proveedor de software de CRM enfocado en la automatización de fuerzas de venta. La compañía ha evolucionado dramáticamente a una empresa de cloud computing. Ofrece una variedad de aplicaciones que van más allá de los equipos de ventas. El nombre de la empresa es mucho menos relevante que en 1999.

Acrónimos y abreviaciones

Muchos nombres de empresa son siglas que realmente significan otra cosa, por ejemplo: IBM es el acrónimo de International Business Machines, GE es el acrónimo de General Electric.

La mayoría de los acrónimos evolucionan a partir de nombres funcionales. Tanto deliberadamente como orgánicamente, los nombres descriptivos pueden emparejarse en trozos. Por ejemplo, es más fácil decir UNICEF que Fondo de las naciones Unidas para la Infancia.

Un acrónimo puede ser rápido de decir y fácil de recordar. Pero, y esto es un gran pero, carecen de alma.

El escollo principal de las siglas es que son recipientes vacíos. No se extraen de ninguna otra palabra en nuestro léxico, e incluso muchos de los usos de las siglas no absorben gran significado. Son sólo un grupo de letras.

Nombres inventados

Muchos de los nombres de marcas más emblemáticas son palabras inventadas: Kodak, Xerox, Berska.

Las palabras inventadas son muy poderosas, porque no vienen con ningún equipaje. Son recipientes vacíos diseñados para representar una marca.

Pero el uso de palabras inventadas es muy complicado. No todas las palabras inventadas hacen nombres de marca convincentes. Es mejor evitar los nombres inventados con raíces griegas o latinas como Verizon, Cingular o Agilent. Según Steve Manning, fundador de la compañía de nombres Igor International, “Debido a que estos tipos de nombres están basados en morfemas griegos o latinos, se necesita el presupuesto publicitario de una gigantesca corporación global para imbuirles de significado y hacer que la gente los recuerde”.

Las mejores marcas de fábrica inventadas se basan en nombres poéticamente construidos. Twitter evoca la experiencia de comunicarse rápidamente en 140 caracteres. Google resuena con el acto de buscar y descubrir. Kodak demuestra fuerza y estar en el momento.

Nombres de experiencia

Estos nombres son construidos con base al resultado o experiencia que una marca ofrece.

Estos nombres son declaraciones de posicionamiento. Ayudan a una compañía a destacarse en su mercado estableciendo una expectativa de lo que es como elegirlos.

El mayor obstáculo de generar un nombre experiencial es conectar el significado a la marca. Esto requiere una comprensión profunda de tu negocio y lo que significa antes de comenzar el proceso de nomenclatura. Si el nombre está fuera de sincronía con el posicionamiento de la empresa se pierde impacto.

Nombrando una marca

Una vez que hemos revisado el tipo de nombres evaluaremos algunas estrategias que te ayudarán a fijar el nombre de tu compañía.

Como cualquier proyecto que se emprenda se necesitan objetivos. En este caso el objetivo principal lo tenemos claro: se trata de definir un nombre para tu marca.

Los objetivos secundarios son los que te permitirán trazar el camino para llegar a ese nombre. Escribe qué quieres transmitir. Cuáles son esas características de tu marca que la hacen única y una vez que tengas ese mapa claro, y que entiendas hacia donde te diriges comienza la investigación.

Listas, notas y post-it

Generar nombres es un proceso creativo, y funciona mejor si te das la libertad de explorar. Comienza a crear listas de nombres.

Escribe TODO lo que se te ocurra, no dejes nada por fuera por tonto o inadecuado que te pueda parecer.

Este es un proceso que no se puede llevar a cabo sin investigación. El juego de los sinónimos y del diccionario serán tu aliado a la hora de empezar a hacer esta lista.

Explora palabras relacionadas, investiga en internet, saca al curioso que hay en ti. Al final este es un proceso creativo.

Corta las palabras y haz combinaciones y anota todo en una lista.

Presiónate a ti mismo a ir más allá de lo obvio.

Al final de este proceso tendrás ciento de nombres posibles. Llegó la hora de hacer una lista más corta, en ella debes incluir aquellos nombres que te sean pertinentes.

Este es un buen comienzo y una estrategia que da muchísimo resultado. La forma de aproximarse al proceso creativo es distinta para cada quien, sien embargo, esta es una manera que puede servir como base.

El dominio y registro

Una decisión clave en el proceso de nomenclatura es determinar si la marca requiere un nombre de dominio. Si estás nombrando una empresa garantizar un dominio es necesario. Con un producto o servicio puedes tener un poco más de latitud, y no necesitar un nombre de dominio. El requisito de nombre de dominio dependerá de cómo vas a promover la marca.

Encontrar un nombre de dominio .com disponible es muy difícil, a menos que se esté trabajando con palabras inventadas. Incluso encontrar nombres de dominio para combinaciones de palabras únicas es extremadamente difícil. Es casi un hecho para asumir que todos los buenos nombres se han registrado, pero eso no significa que todos los nombres de dominio se están utilizando.

En muchas circunstancias, puedes adquirir dominios que ya se han registrado. Hay mercados vibrantes como GoDaddy Auctions y Sedo donde puedes comprar dominios.

Probando el nombre

En este punto ya debes de tener una lista más acotada de nombres todos con la posibilidad de tener un dominio de ser necesario.

Una vez que tengas esta lista debes llegar a tener un máximo de 5 opciones, para ello te aconsejamos elegir a 5 personas, que no estén relacionadas con la marca, y pedirles que seleccionen sus tres opciones preferidas. Con esa opinión podrás ver cuáles son los que mejor aproximación tienen.

La lista corta puede ser un momento humillante. Puedes llegar a esta etapa y darte cuenta de que ninguno de tus nombres son lo suficientemente buenos. Sucede. Es una parte natural del proceso de nomenclatura de la marca. La clave es no dejar que este revés te detenga. Evita comprometerte mediante la selección de un nombre sólo porque está ahí. Vuelva a la fase de generación de nombres si ninguno de tus nombres son lo suficientemente buenos.

5 características para probar tu marca

Hacer una evaluación rápida de los nombres de marca, y considera cada uno por cinco características:

  1. Distintivo: ¿Cómo se destaca el nombre entre la competencia?
  2. Sonido: Diga el nombre en voz alta. ¿Como suena? ¿Es fácil decirlo? ¿Es poético?
  3. Adherencia: ¿El nombre es fácil de recordar? ¿Cuántas veces tiene que escucharlo antes de recordarlo?
  4. Expresión: ¿El nombre demuestra de qué se trata su marca? ¿Se ajusta a la personalidad de su marca?
  5. Aspecto: ¿Cómo se ve la palabra en letra impresa? ¿Se ve tan bien como suena?

Una marca brillante sobresaldrá en las cinco características.

Los nombres necesitan paciencia, a veces es algo que puede pasar de un día para otro, pero otras veces puede ser un proceso que lleve muchísimo tiempo. Nuestro consejo es que inviertas en ello todo el tiempo necesario para la construcción de tu marca y te prepares muy bien para hacerlo.

A veces incluso especialistas que toman posgrados en marketing y branding requieren muchísimo tiempo para lograrlo. Es un proceso creativo y la creatividad necesita trabajo y tiempo.

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