Blockbuster: Cuándo no se llega a tiempo al cambio

La historia de Blockbuster

En el año 1985, un empresario holandés llamado Wayne Huizenga abría una pequeña tienda en Dallas. El negocio fue el alquiler de películas llamada Blockbuster.

Unos cuantos años más tarde podíamos hablar de toda una industria con 8.900 establecimientos y 90.000 empleados en 25 países. Su facturación llegó a los 11.820 millones de dólares.

Épocas de crecimiento económico

En los años 90 se presentaban planes de crecimiento muy ambiciosos acorde a un mercado que no paraba de crecer. El modelo de negocio se antojaba sencillo y replicable 100% por casi toda la geografía mundial. Los establecimientos se componían de unas 10 personas expertas en cine y vídeo juegos con promociones segmentadas por días.

Cuando Blockbuster pasaba por momentos relativamente buenos en el año 2000, ya había una clara amenaza de la piratería online e Internet en general, surgió la posibilidad de compra de una startup llamada Netflix que vendía suscripciones online mensuales y que permitía con esa cuota alquilar todas las películas que se quisiera. Finalmente, los altos mandos decidieron no ejecutar la compra que rondaba unos 50 millones de dólares.

Puntos clave que deberían haber tenido en cuenta

Quizá debieron plantearse estos puntos clave bajo mi humilde opinión:

  • El cliente habituado a ver cine, qué prefiere? Pagar por cada película que alquile o hacer un solo pago y tener barra libre?
  • Quiere el cliente desplazarse al videoclub cada vez que quiere alquilar?
  • Cabía la posibilidad de que la película que queríamos ver ya no estuviera disponible?
  • Está contento el cliente cuando no ha podido devolver la película a tiempo y le cae un recargo por ello?
  • Cuanta superficie se necesita para exponer todo el catálogo de películas con sus respectivos costes estructurales?
  • En Estados Unidos, regentaban 3500 locales, es suficiente como para que todos los habitantes tengan un blockbuster cerca?

Cierto es, que no ha desaparecido un mercado no demasiado tecnológico que alquila y quiere ver la película en su pantalla de televisión. Viendo la evolución, era cuestión de tiempo que Internet irrumpiera con fuerza y cambiara las normas del juego y los hábitos de los espectadores de cine casero.

NetflixA día de hoy Netflix está valorada en millones y millones de dólares y Blockbuster llegó a la quiebra con una deuda aproximada de 1460 millones de dólares. Paradojas del destino, Netflix ha sido uno de los actores principales de una película con carácter melodramático. Esta es la historia de una startup que pudo ser comprada acaba prácticamente echando del mercado a un gigante adormecido.

A todo esto, aunque un poco tarde, Blockbuster contrató a Accenture para su servicio “Blockbuster online” pero ya sabiendo que sus principales competidores le llevaban mucha ventaja en un segmento de mercado en el que no son expertos.

Esta historia, como muchas otras como puede ser la de kodak que tampoco llegó a tiempo y echó el cierre en el 2013, nos hacen pensar que no se puede bajar la guardia incluso cuando tenemos el viento a favor. Siempre hay nuevas tendencias y los hábitos de consumo pueden cambiar exigiéndonos cambios y readaptaciones de modelos de negocio exitosos que dieron sus frutos pero que pueden estar poco preparados para los nuevos tiempos.

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