Cómo comprar unas zapatillas de running

Estás decidido. Vas a empezar a correr. Harto de ver a todo el mundo enganchado con el running, de leer mil artículos sobre los beneficios de salir a correr regularmente y deseando sentir esa sobredosis de endorfinas de la que todo el mundo habla, decides levantarte del sofá.

Abres el ordenador y comienzas a navegar por internet en busca de las mejores zapatillas running del mercado. Enseguida te ves apabullado por cientos de banners, nombres técnicos y términos marketinianos.

Empezamos bien en esto del running: decidirse no es tan fácil. Y es que la oferta es brutal, y creciente temporada tras temporada.

Este crecimiento viene dado porque las marcas se han dado cuenta de que cada vez hay gente más variopinta corriendo por calles, parques y montes. Y cada vez más los fabricantes tratan de adecuar su oferta a los diferentes clientes objetivo.

Por eso no encontrarás las mejores zapatillas running en términos absolutos, porque no existen. Cambia el chip y trata de encontrar las mejores zapatillas running para ti. Esto es, las que más se van a adaptar a tus objetivos, a tus condiciones físicas, y al uso que le vas a dar.

Para ello, vamos a tratar de profundizar en las características básicas que hay que considerar a la hora de ir a comprar tus zapatillas.

La suela de la zapatilla de running

La suela es el punto de contacto con el terreno, y por lo tanto, un elemento de seguridad importante. Pero no temas, la mayoría de los compuestos actuales, cuentan con agarre suficiente como para no pegarte ningún susto .

Eso sí, si tienes pensado utilizar tu zapatilla en terrenos técnicos de campo con muy irregulares o en zonas embarradas, tendrás que buscar una suela más preparada para ello, como las que montan las zapatillas enfocadas a la práctica del trail running.

Pero tampoco te vuelvas loco, si tu uso normal va a ser por ciudad, o por caminos bien pisados y transitados, la inmensa mayoría de las zapatillas de running convencionales será más que suficiente.

Sí que deberías fijarte en su anchura: si miras la zapatilla desde el talón, verás que la tendencia es a que tengan una cierta forma de pirámide; cuanto más visible sea esa pirámide, más ancha será la suela, lo que le dará más estabilidad ante potenciales torceduras, por ejemplo.

Si eres una persona pesada, o no buscas ritmos rápidos, busca una zapatilla con suela ancha.

Mediasuela

La mediasuela es la parte de la zapatilla que monta toda la amortiguación. La mayoría de los compuestos modernos son increíblemente buenos, por lo que su calidad no deja lugar a dudas.

Sin embargo, hay determinados aspectos en los que hay que fijarse:

Nivel de amortiguación

Fácilmente comprobable por dos medidas: la cantidad de material (altura de la suela), y su composición.

Buscaremos una mayor amortiguación si perseguimos ritmos de carrera cómodos o somos pesados; por contra, una menor amortiguación será más reactiva, lo que favorecerá a corredores ligeros que vayan buscando ritmos más rápidos.

Igualmente, si buscamos zapatillas para distancias largas, la amortiguación extra se agradecerá con el paso de los kilómetros, con independencia de tu condición física.

Altura del drop

O lo que es lo mismo, diferencia de altura de la mediasuela en el talón y en la puntera. Este dato es más importante de lo que parece y encontrarás modelos con drop desde 12 milímetros hasta drops cero.

Si somos novatos, nuestra técnica de carrera será muy pobre, y tenderemos a talonar; en este caso, necesitas drop alto para no lesionarte.

Cuando vayamos avanzando, la tendencia será a bajar el drop; cuanto más bajo sea éste, el correr será más natural y las sensaciones mejorarán.

Pero no conviene saltarse pasos. Comienza con zapatillas de running que tengan drop de 12 o 10 milímetros.

Upper y horma

Por último, la parte de arriba, lo que se conoce como upper. Aquí no hay duda: tiene que ser chula, ¿no? Pues no.

Deja de un lado los colores de moda y céntrate en lo importante; piensa que es la parte que tiene que sostener y dirigir el pie. Verás que hay modelos más duros o más blandos.

Busca rigidez si tienes tendencia a las torceduras. Verás que hay modelos con refuerzos de materiales bastante rígidos en los laterales y en la zona del tobillo. Si por contra, no tienes ese problema materiales más blandos te vendrán mejor.

Busca que los cordones te abracen el pie de manera natural y que la lengüeta sea suficiente como para que no te acabe rozando o molestando la lazada. Y no te olvides de la forma de la horma; cada fabricante las construye más o menos afiladas, estrechas o anchas; comprueba que la forma se adaptará a tu pie.

Pero lo más importante es que pidas una talla más de lo habitual en tu calzado o zapatillas urbanas; tus uñas te lo agradecerán.

Ahora ya sabes los principios básicos para encontrar las mejores zapatillas de running para ti. Desbloquea el trámite de comprarlas y comienza a devorarlas haciendo kilómetros.

 

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