Factores que pueden afectar la productividad al trabajar en casa

Trabajar desde casa es, para muchas personas, un gran privilegio y ventaja que permite tener tiempo para realizar diversas actividades. No obstante, hay situaciones que pueden perjudicarnos, como las distracciones propias del contexto. Ahora bien, ¿qué ambiente nos permite ser más productivos?

 

En una oficina real, los colegas suelen ser un apoyo o una distracción. Aunque nos ayuden a solucionar algún problema o resolver diversas situaciones, la socialización en exceso puede convertirse en un problema si nos distraemos con facilidad.

 

La situación cambia en casa, pues esa distracción queda descartada. Sin embargo, en el hogar podemos convertirnos en nuestro peor enemigo. La presión de terminar el trabajo a tiempo o de seguir las reglas de oficina desaparecen. Podemos relajarnos demasiado y terminar por malgastar el tiempo y no cumplir con las metas establecidas.

 

Consejos útiles para no procrastinar

 

Entonces, ¿qué podemos hacer? En primer lugar, debemos comenzar a trabajar lo más temprano posible. Trabajar en una oficina implica levantarse a una hora determinada, situación que no sucede en casa. Levantarnos y ponernos a trabajar ayudará a acostumbrarnos a esta rutina y eliminar la pereza lo más pronto.

 

En segundo lugar, debemos contar con un espacio de trabajo propio. En vez de sentarnos en el sofá o sobre la cama, debemos escoger una habitación o espacio específico para trabajar. De acuerdo con la especialista de ELDULCEHOGAR, Alejandra Flores, estos muebles están asociados al ocio y al tiempo libre. “Tener un propio espacio de trabajo ayuda a organizarnos y a no procrastinar en un mueble de descanso. Solo necesitamos una mesa, unas sillas y un ambiente cómodo. Podemos escoger una cafetería o algún lugar cercano para que funcione como ambiente de trabajo”, sostiene.

 

Como tercer punto, debemos organizar nuestro día a día. Es cierto que en casa somos nuestro propio jefe, pero podemos resultar agotados si no dividimos nuestras tareas diarias. Si disponemos de un calendario en línea, debemos crear eventos y recordatorios para pasar de una tarea a otra. Tener un horario y seguirlo al pie de la letra nos ayudará a optimizar nuestro tiempo y a elevar la productividad.

 

Por último, si trabajar en casa no nos resulta práctico o si no cumplimos con nuestros objetivos trazados, podemos salir y escoger otro punto de trabajo. Las opciones son muchas. Hay cafeterías, bibliotecas y un sinfín de lugares públicos con WiFi que pueden simular ser un entorno de oficina que nos permitirá mantener la productividad aunque no nos encontremos en una oficina real.

 

Como un consejo extra, debemos evitar acceder a las redes sociales, las cuales nos quitan nuestro valioso tiempo y nos consumen energía que podemos emplear en trabajar más. Resulta bastante útil eliminar los accesos directos y cerrar todas nuestras cuentas antes de empezar a trabajar. Asimismo, navegar desde incógnito también es una alternativa interesante.

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