La cultura del turismo activo aplicada a los negocios

Emprender un negocio de turismo activo demanda tiempo y esfuerzo. Si no sabes cómo empezar, será realmente útil esta guía que hemos elaborado para dar los primeros pasos en este apasionante mundo.

 

En primer lugar, debemos saber diferenciarnos de la competencia. No podemos ofrecer lo mismo que aquellas compañías que llevan años en el mercado al cual apuntamos. Una opción es proponer lo mismo pero dirigirlo a otro segmento. Por ejemplo, ofrecer deportes de aventura a personas con discapacidades y adaptar la oferta, O bien, enfocar los deportes de aventura adultos entre 50 y 60 años que les fascina el peligro. Esta ventaja puede resultar competitiva para marcar una diferencia y ampliar nuestro mercado más allá de la provincia en la que operemos.

 

Cualquiera sea el caso que elijamos, no debemos olvidar al público tradicional en este tipo de turismo. La tendencia actual consiste en agrupar la mayor cantidad de servicios en paquetes multiaventura, ya sea mediante recursos materiales y humanos propios, o con colaboraciones con otros negocios. No obstante, el sector evoluciona a paquetes hechos a medida. Es importante escuchar qué necesita el cliente y así elaborar los servicios a medida.

 

Por otro lado, no conviene abusar de la innovación, pues puede convertirse en un problema para el negocio. Si no hay suficiente demanda o recién se está implantando la actividad, corremos el riesgo de no disponer de suficiente clientela.

 

Otra factor importante que debemos considerar al momento de iniciar un negocio es el territorio. Si nos encontramos en una zona de montaña, con descenso de aguas bravas, es probable que los clientes busquen las escaladas. Asimismo podemos organizar actividades comunes a cualquier territorio, como el senderismo.

 

Brindar asesoría a los clientes también es parte del plus que tendrá nuestro negocio. Si brindamos servicios como senderismo, nuestros clientes deben estar preparados para realizar dicha actividad. Debemos asegurarnos de que cuenten con una mochila de trekking, un kit básico de seguridad y alimentación de primeros auxilios.

 

Por último, es importante analizar bien a la competencia para calcular los precios que estableceremos. Es importante tener en cuenta la duración de cada actividad para fijar los precios. Así, debemos analizar las horas invertidas, el gasto en cada salida y la cantidad de viajes diarios.

 

También debemos tener en cuenta la estacionalidad de las ventas, la cual se ve afectada por el tipo de actividad que ofrecemos y donde la ofertemos. Hay muchas empresas que han reducido considerablemente sus gastos de inversión y, por ejemplo, solo cuentan con personal y pequeños gastos en estructura. Contar, por ejemplo, con una elevada inversión en equipos limita la oferta y complica el factor sorpresa. Mantener una gran flota de equipos obliga a tener que subir los precios para amortizar los gastos.

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