Los casos de vishing alcanzan su máximo histórico en 2022

Y continúan aumentando en todo el mundo. En concreto, en lo que llevamos de año, se registró un aumento del 550% en los ataques de vishing, según un informe elaborado por Agari y PhishLabs, lo que demuestra que se trata de un tipo de ciberataque que resulta cada vez más rentable para los hackers. Sobre todo considerando que la mayoría de los usuarios de internet no cuentan con suficiente información al respecto.

¿Qué es el vishing? Una peligrosa variante del phishing

Esencialmente, el vishing es un tipo de ciberataque similar al phishing, pero realizado de manera verbal. En este sentido, la ‘v’ en la palabra ‘vishing’ significa ‘voz’. Cuando ejecutan un ataque de vishing, los ciberatacantes aprovechan diferentes datos que ya tienen disponibles sobre sus usuarios para hacerse pasar por distintas empresas o instituciones con las que sus víctimas tienen alguna relación. Y el objetivo, por supuesto, es cometer una estafa.

Ejemplos de vishing pueden ser las llamadas telefónicas donde un ciberatacante se hace pasar por nuestro banco o la empresa de telefonía con la que tenemos un contrato, y nos solicita datos de verificación de nuestra identidad con el pretexto de mantener nuestra cuenta activa o segura. Generalmente, el tono empleado es de gran apremio. Se trata de infundir miedo a las víctimas con diferentes argumentos. Si la víctima cae en la trampa, el ciberatacante pasa a hacerse con el control de la cuenta para robar los fondos disponibles en ella.

¿Cómo protegernos frente al vishing?

Hay dos herramientas fundamentales que tenemos a nuestra disposición para protegernos frente a este tipo de ciberataques. Una de ellas es reforzar la privacidad de nuestros datos online, ya que los ciberatacantes lo tendrán muy difícil para ejecutar una estafa de vishing si no disponen de nuestros datos en primera instancia.

Los hackers pueden hacerse con datos privados como nuestro nombre completo, el puesto de trabajo que ocupamos o cualquier otra información relevante para tratar de convencernos de que su llamada es legítima. Por eso, mantener nuestras redes sociales protegidas con perfiles privados y cifrar nuestra conexión online para evitar filtraciones son medidas esenciales que debemos adoptar.

El uso de VPNs se antoja fundamental en este último aspecto, sobre todo si nos conectamos habitualmente a través de redes Wi-Fi de cafeterías, hoteles, aeropuertos o bibliotecas. Estas herramientas te permiten cifrar tu conexión para impedir filtraciones mientras navegas, ya que muchos hackers se conectan a los routers públicos para robar los datos de los usuarios que navegan desprotegidos. Hay numerosas VPNs en el mercado, pero no todas ofrecen el mismo nivel de robustez. Por eso, si nunca usaste una VPN prueba gratis una durante 30 días antes de contratarla para cerciorarte de que es capaz de protegerte adecuadamente.

Recuerda educar a las personas que te rodean frente al vishing

Quienes realizan ataques de vishing suelen aprovecharse de personas desprevenidas o vulnerables, especialmente de la tercera edad. Se trata de un tipo de estafa recurrente en hogares donde una persona mayor permanece en casa mientras el resto de la familia se encuentra fuera trabajando o estudiando, ya que estas personas son más propensas a creer las palabras de los estafadores y a facilitarles los datos que les piden.

Debido a esto, es importante mantener alerta a todos los miembros de la familia, incluyendo las personas ancianas y los niños, para que sean conscientes de que este tipo de estafas pueden llegar a ocurrir y sepan cómo deben reaccionar ante ellas. De esta manera, podremos paliar considerablemente el riesgo de sufrir ataques de vishing, proteger nuestras cuentas y, en definitiva, mantener a nuestras familias a salvo.

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