Momento de una pausa activa

El comienzo del año es un tiempo que las personas toman para reflexionar y dar un repaso de su año anterior. Observar qué se ha conseguido y qué es lo que este año que viene quieres lograr, tanto en el ámbito personal como en el ámbito profesional, es clave para evolucionar.

Así, a raíz de este momento de reflexión, surgen las pausas activas. Pero, ¿qué son exactamente las pausas activas?

Se trata de periodos de tiempo que las personas llevan, o deberían llevar, a cabo durante la jornada laboral. El fin es tomar un poco de perspectiva de lo que se está haciendo y coger fuerzas para continuar.

La pausa activa no tiene nada que ver con dejar el trabajo a tiempo, sino que es un momento en el tiempo para relajarse y liberar el estrés y la tensión que protagonizan tu día a día. ¡Es necesario tener momentos de calma y tranquilidad!

Los resultados son notables ya que no solo despeja tu mente, sino que relaja tus músculos, aliviando el cansancio, el dolor y la fatiga.

Vamos a conocer un poco más sobre este concepto, hablando de cuál es la forma idónea de realizar la pausa activa y de la importancia que tiene llevarla a cabo.

¿Cómo se hacen las pausas activas?

Las pausas activas se pueden realizar de diferentes maneras, pero en todas ellas conseguirás el objetivo que buscas: desconectar.

Si tu trabajo conlleva pasar muchas horas sentado en una misma posición, lo ideal es levantarse durante la pausa activa y andar un poco por el espacio.

Por el contrario, si tu trabajo requiere estar de pie durante horas, lo mejor es tomar un descanso sentado y relajar, así, la tensión en piernas.

Ya sea de pie o sentado, conviene, además, realizar una serie de respiraciones más profundas. Estas deben ser rítmicas, pero también lentas. El fin es conseguir un estado de relajación para poder redefinir tu método de trabajo o estrategia.

También, para realizar una pausa activa correctamente, se recomienda realizar estiramientos en los músculos más agarrotados durante el trabajo. Estos estiramientos deben ser eficaces, por lo que una duración de, al menos, diez segundos estaría bien.

Y, ¿cuándo se deben realizar estas pausas activas? Lo que más se recomienda es realizar esta pausa activa justo antes de iniciar la jornada laboral. Así, nos tomamos un tiempo para organizar nuestro día, planificando los objetivos, así como las reuniones y otros aspectos diarios.

Después, se pueden hacer mini pausas activas cada dos o tres horas durante la jornada, pero la duración de esta será entre cinco y diez minutos.

La importancia de realizar pausas activas

Se ve claro, de esta manera, que las pausas activas se convierten en un aspecto importante de nuestro día a día laboral.

Los beneficios que aporta son notables y, entre ellos, podemos destacar tres: en primer lugar, se optimiza la atención y la concentración en el trabajo; en segundo, lugar, se reduce el estrés; y, por último, desaparece la sensación de cansancio o fatiga.

Fuente de información: Desarrollonegociodental.es

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