Quiénes somos

Tiempo de Negocios es un medio digital español sobre empresa, marketing, tecnología y formación. Publica desde 2013 y hoy reúne cerca de dos mil artículos. Esta página explica quién lo hace, qué se publica y qué no, y cómo funcionan los rankings.

Quién está detrás

Javier Sancho Piqueras es el propietario y responsable editorial del medio. Es ingeniero informático y consultor de analítica digital, con catorce años de experiencia en GA4, Google Tag Manager, BigQuery y Looker Studio para empresas como Salvat, Girbau, Molins o Rosa Clará, y COO Fraccional para pymes, startups y agencias. Es además fundador de Datapeek.

Es también formador en escuelas de negocios y universidades como INESDI, OBS, EAE y Tecnocampus. Su trayectoria y sus datos de contacto profesionales están en javiersanchopiqueras.com.

Los artículos firmados por él llevan enlace a su archivo de autor, donde se puede ver todo lo que ha publicado en el medio.

De qué se escribe aquí

El medio se centra en cinco áreas, y no publica fuera de ellas:

  • Negocio y empresa: gestión, contratación de servicios profesionales, trámites y operativa del día a día de una pyme.
  • Marketing: captación, posicionamiento, publicidad y medición.
  • Tecnología: herramientas y software de gestión aplicados a la empresa.
  • Formación: programas y escuelas de negocio.
  • Rankings de servicios profesionales: selecciones de empresas por sector y ciudad.

Qué no se publica

Hay temas que quedan fuera por decisión editorial, aunque tengan demanda de búsqueda:

  • Finanzas del particular: inversión personal, préstamos al consumo, hipotecas, planes de pensiones o cualquier contenido dirigido a un ahorrador decidiendo dónde poner su dinero. Sí se escribe de finanzas de empresa: financiación de circulante, tesorería, medios de pago o seguros de empresa.
  • Trading, forex, CFD, criptomonedas especulativas, casinos y apuestas. Sin excepciones.
  • Salud y contenido sensible que exija criterio profesional que aquí no hay.

Este criterio se aplica por el tema real del artículo, no por la palabra que aparezca en el título.

Cómo funcionan los rankings

Los rankings son selecciones de empresas de un sector y una ciudad —agencias, despachos, corredurías, administradores de fincas, constructoras— pensadas para quien está buscando proveedor y quiere una lista corta por la que empezar.

Los rankings no son una clasificación por calidad medida ni el resultado de un estudio comparativo, y no deben leerse como tal. Son un punto de partida para acotar candidatos: la comprobación —presupuestos, referencias, registros oficiales y contratos— la tiene que hacer siempre el lector. En los artículos de servicios profesionales se explica qué comprobar en cada caso y dónde verificarlo, incluidos los registros públicos cuando existen.

Algunos rankings y artículos del medio incluyen colaboraciones comerciales: las empresas interesadas pueden solicitar su inclusión. Las condiciones y el alcance de esas colaboraciones están detallados en el aviso legal.

Cómo se escriben los artículos

Tres criterios que se aplican a todo lo que se publica:

  • Los datos van con fuente. Las cifras legales y normativas se contrastan en su fuente oficial —BOE, registros públicos, documentación de los organismos— y se enlazan. Lo que no se puede verificar, no se publica: se explica el mecanismo y se deja fuera la cifra.
  • La normativa autonómica importa. Cuando un tema se rige por norma propia en una comunidad —por ejemplo, la propiedad horizontal en Cataluña, que sigue el libro quinto del Código civil catalán y no la Ley de Propiedad Horizontal estatal—, se advierte.
  • Los artículos se revisan y se actualizan. El contenido antiguo que ha dejado de ser correcto se corrige o se retira.

Corregir un error o proponer un tema

Si encuentras un dato equivocado, algo desactualizado o quieres proponer un tema, escríbenos desde la página de contacto o a info@tiempodenegocios.com. Las correcciones de contenido se atienden por esa vía.

Las consultas sobre colaboraciones comerciales se atienden por separado: basta con indicarlo en el mensaje. Se separan a propósito, para que quien escribe para avisar de un error no acabe en un formulario de ventas.

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