La gestión de proyectos tiene poca teoría y mucho oficio. Estas diez prácticas no son un método: son las que aparecen una y otra vez en los proyectos que salen bien, independientemente de la metodología que usen.
Índice del contenido
Antes de arrancar
1. Escribe qué queda fuera. El alcance se defiende mejor por exclusión que por inclusión.
2. Identifica al que decide. No al que opina: al que firma. Muchos proyectos se atascan porque nunca se supo quién cerraba las discusiones.
3. Estima con quien va a ejecutar. Las estimaciones hechas por encima se incumplen por debajo.
Durante la ejecución
4. Haz visible el estado real. Un tablero que todos ven ahorra la mitad de las reuniones de seguimiento.
5. Trocea hasta que quepa en una semana. Las tareas largas esconden retrasos hasta que ya no hay margen.
6. Protege el camino crítico. No todas las tareas valen lo mismo: retrasar una tarea con holgura no cuesta nada, retrasar una crítica lo cuesta todo.
7. Registra los cambios de alcance. Aunque sean pequeños y aunque los pida el cliente de confianza. La suma de favores pequeños es el desvío grande.
8. Habla de los riesgos en presente. Revisar la lista de riesgos una vez al mes convierte sustos en gestiones.
Al cerrar
9. Cierra formalmente. Con aceptación por escrito de los entregables. Un proyecto que no se cierra sigue consumiendo horas durante meses.
10. Haz la retrospectiva aunque haya salido bien. Y guárdala donde alguien la vaya a leer, que es la parte que casi nunca se hace.
La infografía
El resumen visual, elaborado por Wrike:

Infografía ofrecida por Wrike – Gestor De Proyectos Online Gratis
