La madurez del usuario online y la evolución del sector ponen de manifiesto cuáles son los puntos importantes a la hora de crear una web hotelera: un diseño atractivo y profesional y un contenido que responda a las expectativas del cliente potencial.
En las últimas décadas se ha producido un vuelco muy importante en las estrategias de marketing en el sector turístico y hotelero. Hoy en día, el canal online tiene una importancia vital en las diferentes etapas del customer journey: desde la búsqueda de destinos hasta la venta final que también se realiza a través de Internet.
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Para empezar, el usuario busca que la información sobre el alojamiento y un gran porcentaje lo realiza a través de buscadores, por lo que el contacto con una empresa SEM profesional, que gestione correctamente los anuncios patrocinados de Google, permitirá al site estar bien posicionado.
Pero no sólo se trata de atraer al cliente con publicidad ya que, al llegar a la web, el cliente potencial quiere tener disponible toda la información necesaria. Éste es uno de los puntos clave para atrapar al viajero, no sólo el diseño web profesional, si no un contenido completo y redactado para seducir al cliente, nos dará una ventaja con respecto a la competencia, en un sector tan saturado como es el de los alojamientos hoteleros.
Gran parte de los visitantes de un site hotelero vienen desde una agencia de viajes online por lo que conocen la disponibilidad y el precio de las habitaciones. Lo que demandan al ir a la web corporativa es información adicional y detallada sobre el hotel, lo que van a encontrar allí: instalaciones, servicios, regímenes, ubicación y alrededores… Y un gran porcentaje de webs no dispone de todo este contenido, una pobre descripción del producto y sus beneficios de cara al cliente seguramente hará que se pierdan muchos clientes potenciales en el camino, que están a sólo un click del competidor más cercano.
Por otro lado está el diseño web adaptado para cada empresa. Muchos hoteles se centran en el motor de reservas, empleando plantillas estándar sin preocuparse de adaptarlas a su oferta y sus características concretas. No tener una web personalizada puede ser un error ya que cada establecimiento tiene unas necesidades diferentes, unos servicios distintos y unos valores únicos que debe destacar para resaltar por encima de los múltiples competidores con los que cuenta la industria.
Por supuesto que es importante un buen backoffice de reservas que ayude a que la gestión interna sea más sencilla y ágil y se eviten errores en el proceso de cerrar las reservas, pero una web no es sólo eso. El diseño de la web corporativa debe responder a las necesidades del usuario, ser atractiva visualmente, ser sencilla en su uso para facilitar la navegación y, por supuesto, disponer de una versión responsive o adaptada a dispositivos móviles y tablets. Cada vez más, los internautas emplean su smartphone para realizar búsquedas y reservas, y las webs que nos se visualicen bien en pantallas más pequeñas más allá del escritorio, están quedándose atrás en la batalla por el cliente online.
Atrás quedó la etapa del marketing agresivo, que aludía a conceptos de presión para provocar una reserva. Hoy el usuario es mucho más consciente e informado y requiere un sitio web profesional, pensado para convertir visitas en clientes.
CEO de Marketers Group. Agencia de marketing digital especializada en servicios de SEO, Publicidad digital y Business Analytics. Director del portal Tiempodenegocios.com. Formador in-company para empresas como Bayer, Roche, Evercom, Claró Partners entre otras.
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