Cómo contrarrestar los efectos de trabajar de noche

Trabajar de noche trae graves problemas para la salud. Incluso, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede ocasionar cáncer, puesto que con dicha práctica se alteran los ritmos circadianos. Por ello, el organismo exhorta a no interrumpir las horas de sueño y a dormir lo necesario para que nuestro cuerpo esté al 100 % de sus capacidades durante el día.

 

Investigaciones demuestran que interrumpir los ciclos de sueño aumenta la posibilidad de sufrir obesidad y diabetes tipo 2. Además, incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, disminuye nuestra función cerebral y el control emocional. Asimismo, experimentamos deterioro cognitivo temprano y hay más posibilidades de desarrollar alzheimer.

 

De acuerdo con un estudio realizado por la Escuela de Salud Pública de Harvard, los riesgos de enfermedades mortales aumentan con los trabajos nocturnos. La investigación, aplicada a enfermeras, reveló que el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 aumentaba según el número de años que habían pasado trabajando en turno nocturno.

 

Por otro lado, cuando el cuerpo no duerme, disminuye la producción de leptina, la hormona que se encarga de decirle al cerebro que no necesitamos consumir más alimento. De igual forma, aumentan los niveles de ghrelina, la hormona que desencadena la sensación de hambre.

 

Aunque la solución es dejar los turnos nocturnos, lo cierto es que no se podrá hacer si hemos elegido una profesión que requiere trabajar en dicho horario. Por ello, es importante tomar ciertas precauciones para combatir y contrarrestar sus efectos negativos.

 

Expertos sostienen que es preferible tener un horario de trabajo nocturno constante que trabajar en turnos rotativos. Esto permitirá establecer un ritmo de sueño regular.

 

Según información de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, el riesgo de padecer cáncer tiene que ver con la interrupción del sistema circadiano, el cual se produce con la exposición a la luz durante la noche. Esto altera los patrones de sueño y disminuye la producción de melatonina. Todo ello contribuye a descontrolar los genes que participan en el desarrollo de tumores.

 

De acuerdo con la especialista de GUIADESUPLEMENTOS, Alejandra Flores, es necesario dormir adecuadamente para que no se afecte la producción hormonal. “La melatonina protege nuestro ritmo circadiano, así como nos cuida del estrés oxidativo y diversas patologías. Aunque su producción disminuye por factores como la edad, es importante mantener buenos niveles para la regulación del sueño”, sostiene.

 

En caso de tener un horario nocturno estable, los expertos sugieren crear ambientes artificiales de día y noche. Obviamente, lo mejor será dejar de trabajar de noche. Además, ninguna luz puede reemplazar a los rayos del sol, los cuales permiten a la piel producir vitamina D, y son beneficiosos para una visión saludable.

 

Otra forma de minimizar los riesgos de trabajar de noche es consumir suplementos como la vitamina D3 y D, las cuales tendrán niveles bajos debido a que los horarios nocturnos evitan, en gran medida, la exposición al sol que nuestro cuerpo requiere para la producción de dichas vitaminas.

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