Empresas se salvan de la quiebra con ayuda de financieras

Especialmente a partir de la pandemia del coronavirus que ha afectado a todas las economías nacionales alrededor del globo, y posteriormente con la guerra de Ucrania, muchas son las empresas que han visto afectada su capacidad comercial y, por lo tanto, su subsistencia. Nos encontramos, en la actualidad, en un momento histórico en el que muchas son las empresas pequeñas y medianas que han debido cerrar sus puertas como consecuencia de no haber podido mantener el mismo margen de ventas que antes de la crisis.

En esta situación, las empresas financieras como DGF aparecen como una alternativa para salvaguardar a las Pymes y negocios y permitirles subsistir y seguir produciendo con normalidad. Esto, sin lugar a dudas, impacta también en la conservación de los puestos de trabajo, donde son tanto los dueños como los empleados los primeros afectados ante un potencial cierre.

Casos de empresas que han acudido a financieras para mantenerse

Teniendo en cuenta lo anterior, vamos a contarte en esta ocasión acerca de casos de empresas que han visto afectada su producción y capacidad de venta pero que han logrado mantenerse en pie gracias al ejercicio de estas empresas financieras no bancarias.

Sector turismo

La primera empresa a la que hacemos referencia llevaba 4 años trabajando en el sector del turismo antes de que comenzara la pandemia. Radicada en Palma, la compañía se dedicaba a la venta de paquetes de viaje tanto dentro del país como a nivel europeo.

Como consecuencia del cierre de fronteras y la suspensión de los viajes a nivel mundial, la empresa vio paralizada su actividad de un momento a otro. Al extenderse la situación y considerando que la mayor parte de sus clientes eran españoles o de países europeos, estuvo al borde de la quiebra.

La forma en que pudo sobrevivir fue acudiendo al servicio de una financiera no bancaria. Esta le permitió acceder a la financiación necesaria para poder continuar pagando los salarios y manteniendo el negocio actividad, resistiendo hasta que el sector volviera a reactivarse. Posteriormente a la pandemia, la empresa seguía teniendo vigencia y pudo adaptarse a la demanda explosiva de viajes que tuvo lugar especialmente durante 2022.

Alimentos preparados

El siguiente caso corresponde a una pyme de alimentos preparados que entró en crisis durante 2022 como consecuencia de la inflación histórica que se vivió durante el año y que afectó especialmente los niveles de consumos de la población. El negocio se dedica a la venta de alimentos y de bebidas, estando entre sus principales consumidores los trabajadores de oficinas, médicos y abogados pertenecientes a despachos.

La fuerte caída en las ventas llevó a que la empresa empiece a tener problemas para dar continuidad al pago de salarios y se encontraba frente a la necesidad de despedir empleados o perder dinero. Por eso, accedió a la financiación de DGF para el aumento de capital, de una forma más flexible que no encontraba en las entidades bancarias convencionales. Así, la pyme pudo anticipar el cobro de facturas sin implicar un mayor endeudamiento y pudo continuar funcionando sin necesidad de generar despidos.

 

 

 

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

o escanea el código