Años atrás, los sistemas de planificación de recursos empresariales eran muy complejos de usar y entender, pero hoy en día eso cambió y las herramientas se presentan con una interfaz más rápida y sencilla. La oferta disponible incluye muchos software de este tipo, por eso, para facilitarte el seleccionar uno, te mostramos cuáles son los 5 mejores ERPs para pymes y autónomos.
Índice del contenido
- Mejores ERPs para pymes y autónomo. Top 5
- Cuáles son los ERP más usados
- Preguntas frecuentes sobre ERPs para pymes y autónomos
- ¿Qué es un ERP y cuándo hace falta de verdad?
- ¿En qué se diferencia de un programa de facturación?
- ¿Qué exige la ley al software de facturación?
- ¿En la nube o instalado en mi servidor?
- ¿Estándar o hecho a medida?
- ¿Qué módulos hacen falta al principio?
- ¿Qué pasa con los datos que ya tengo?
- ¿Por qué fracasan las implantaciones de ERP?
Mejores ERPs para pymes y autónomo. Top 5
Sage 200
Sage 200 es una propuesta integral de gestión y control de negocio que tiene una interfaz sencilla. Te permite aumentar la productividad al manejar diferentes procesos operativos a la vez. Además, conecta todos los departamentos que existen en la empresa, con un software que se adapta a las necesidades particulares.
Una de sus características más interesantes es su flexibilidad a los cambios, lo que ayuda al crecimiento futuro de las pequeñas y medianas empresas. Asimismo, cuenta con una amplia cantidad de tareas automatizadas que agilizan los procesos y disminuyen los costes y el tiempo invertido. El valor de este ERP dependerá de las funciones que quieras añadir para la gestión de tu empresa y puedes pedir una demo mediante un partner de Sage en España.
Sage 50
Este software representa una solución para las pymes y autónomos que buscan aumentar la productividad de sus operaciones. Entre sus grandes ventajas están la generación de presupuestos, facturas, pedidos, albaranes y certificaciones adecuadas a cada gestión.
Sage 50 permite el manejo y control de las tareas desde cualquier dispositivo. También admite trabajar desde la nube con acceso ilimitado y proporciona copias de seguridad y actualizaciones frecuentes. Tiene tres planes: básico, estándar y premium.
Business Central
Este ERP creado por Microsoft Dynamics 365 es un sistema completo que integra fabricación, finanzas, envíos, ventas, administración de proyectos y atención al cliente. Incluso, contiene múltiples funciones que te permiten ver en tiempo real los datos que manejan otros miembros del equipo. De esa manera, la toma de decisiones es más acertada y la productividad se potencia al máximo.
Un detalle importante es que el software posee el sistema Power Apps que se personaliza según las exigencias del usuario.
Business Central contribuye a la puesta en marcha de proyectos, procurando que se terminen a tiempo y que no excedan el presupuesto previsto. Además, migra toda la información a la nube y la protege de posibles amenazas. También, facilita el proceso de ventas, optimizando el crecimiento y la calidad de atención al cliente.
Clickgest
Este ERP se caracteriza por ofrecer una estructura modular para las pequeñas empresas que están en auge y que necesitan cubrir necesidades específicas. Su plan básico incluye la gestión de compras, ventas y el servicio de atención al cliente (CRM). En la medida que la pyme crezca y requiera de otras herramientas, puede contratar más productos, entre los que están contabilidad, fabricación, alarmas y demás.
Este software, como otros similares, funciona desde la nube, por lo que no se requiere la compra de servidores, aplicaciones o algún gasto extra. Además, permite la conexión a la gestión desde cualquier lugar, sin importar la hora. Los 25 años de experiencia de la plataforma demuestran la agilidad y sencillez con la que se puede manejar el ERP.
Holded
Es una herramienta que procesa las ventas, los inventarios, las finanzas y otras tareas que la empresa requiere administrar desde una plataforma digital. Su interfaz es sencilla e intuitiva, por lo que resulta fácil iniciarse en ella. Su módulo de gestión de proyectos procesa las funciones desde paneles Kanban y hace planificaciones con diagramas de Gantt.
Este ERP establece conexiones con varias aplicaciones (Amazon, Google Drive, PayPal, Dropbox y otras). De esa manera, el usuario puede realizar varias operaciones de forma integrada y con más comodidad. Además, cuenta con acceso a la nube donde se guarda la información y se tiene acceso a ella en cualquier momento. Entre sus planes se encuentran: el básico, el estándar, el avanzado y el premium.
Cuáles son los ERP más usados
La pregunta por los ERP más usados tiene truco, porque el ranking cambia por completo según el tamaño de la empresa.
En la gran empresa el mercado lo dominan desde hace décadas SAP y Oracle, con Microsoft Dynamics detrás. Son implantaciones de meses, con consultora, y el coste real está en la parametrización, no en la licencia.
En la pyme española el reparto es otro: pesan mucho los fabricantes locales con módulo fiscal español al día, y las soluciones en la nube por suscripción, que evitan la inversión inicial. Aquí lo que decide no suele ser la funcionalidad sino dos cosas más prosaicas: si el distribuidor te da soporte en tu idioma y con qué rapidez, y si el sistema conecta con tu facturación y tu banco sin desarrollos a medida.
Para el autónomo o la micropyme, un ERP completo suele sobrar: la combinación de un programa de facturación con un módulo de inventario cubre el caso a una fracción del coste.
El criterio práctico: no elijas por lista de funciones, elige por quién te va a atender cuando algo falle en cierre de trimestre.
Preguntas frecuentes sobre ERPs para pymes y autónomos
¿Qué es un ERP y cuándo hace falta de verdad?
Es el sistema que junta en una sola base los datos de ventas, compras, almacén, facturación y contabilidad, para que un dato se meta una vez y lo vean todos. Hace falta cuando la información ya vive en sitios distintos y no cuadra: un programa de facturación por un lado, una hoja de cálculo de stock por otro y la contabilidad en la gestoría. Mientras eso cuadre, un ERP es un gasto adelantado.
¿En qué se diferencia de un programa de facturación?
En el alcance. Un programa de facturación emite y registra facturas, y eso es todo. Un ERP también hace eso, pero además mueve el stock cuando facturas, actualiza el resultado, controla lo que te deben y conecta con compras. Si lo único que necesitas es emitir facturas y llevar los gastos, un ERP es una herramienta demasiado grande para el problema.
¿Qué exige la ley al software de facturación?
Hay requisitos concretos y son de obligado cumplimiento. El artículo 8 del Real Decreto 1007/2023 exige que los sistemas informáticos de facturación garanticen la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación, y que tengan capacidad de remitir esos registros a la Administración tributaria por medios electrónicos de forma continuada, segura, íntegra y automática. Pide a tu proveedor que te confirme por escrito que lo cumple.
¿En la nube o instalado en mi servidor?
En la nube pagas una cuota, no te ocupas de actualizaciones ni de copias y accedes desde cualquier sitio; a cambio dependes de la conexión y del proveedor. Instalado controlas el servidor y los datos, pero asumes el mantenimiento, las copias y la seguridad. Para una pyme sin equipo informático propio, la nube suele salir mejor, y la pregunta que decide no es técnica: es quién va a ocuparse cuando falle.
¿Estándar o hecho a medida?
Estándar casi siempre, y lo a medida solo para lo que de verdad te distingue. Un desarrollo propio se paga dos veces: al hacerlo y cada vez que hay que adaptarlo a una versión nueva. La regla práctica es adaptar tu proceso al programa donde el proceso no aporte nada, y pagar personalización solo donde esté tu ventaja.
¿Qué módulos hacen falta al principio?
Los que resuelven el problema que te ha hecho buscar un ERP, y ni uno más. Lo normal es arrancar con facturación, clientes y proveedores, y añadir almacén, producción o proyectos cuando el primer bloque funcione. Contratar todos los módulos desde el día uno alarga la implantación, dispara el precio y suele acabar con la mitad sin usar.
¿Qué pasa con los datos que ya tengo?
Hay que migrarlos, y ese es el trabajo que casi nadie presupuesta. Clientes, proveedores, artículos y saldos pendientes tienen que entrar limpios: sin duplicados, con las referencias unificadas y con los saldos cuadrados a una fecha de corte. Pregunta quién hace esa limpieza, porque si la respuesta es que la haces tú, es tiempo de tu equipo que hay que reservar.
¿Por qué fracasan las implantaciones de ERP?
Casi nunca por el programa. Fracasan porque nadie de la empresa lidera el proyecto, porque no se forma a quien lo va a usar y porque se sigue trabajando con las hojas de cálculo de siempre en paralelo. Un ERP con datos a medias es peor que no tenerlo: da cifras que parecen buenas y no lo son. Antes de firmar, decide quién de tu lado se hace cargo.
Qué se comprueba de cada empresa antes de incluirla, qué no se comprueba y cómo pedir una corrección: cómo hacemos nuestros rankings.
