TPV para la hostelería: Ángel de la guarda o tu peor dolor de cabeza

El sector de la restauración es uno de los que más se ha visto afectado en los últimos años. De hecho, la transformación digital y tecnológica se ha vuelto esencial ya no solo para gozar de una competitividad que le otorgue ventaja frente al resto, sino también para poder subsistir. El mundo ha cambiado, y las compañías de un sector tan tradicional como este, se han tenido que amoldar a las nuevas reglas del juego para poder seguir adelante como deben.

Dentro de estos cambios, algo que se ha vuelto absolutamente indiscutible, y ya desde hace más de una década, es la implantación y uso de dispositivos TPV. Estos sistemas, también llamados terminales punto de venta, son herramientas clave para el funcionamiento diario de una empresa de carácter comercial, pero, sobre todo, para una empresa de la hostelería. Y sí, aunque lo habitual al hablar de esto es pensar en comprar TPV para hostelería de segunda mano, hay que tener claros ciertos aspectos para hacer una buena compra.

Qué necesita un TPV para ayudar a un negocio de la hostelería

Un TPV, para ser realmente una ayuda, y no una cualquiera, debe asegurarse de cumplir una serie de características fundamentales. Hablamos no solo de una cuestión de diseño, sino más bien de funcionamiento y adaptación a la empresa. Son aspectos que abordan tanto lo que es su componente físico, lo que se conoce como hardware, como su componente interno a nivel de programas o herramientas, el software.

Ambos son frentes muy importantes, aunque uno más que otro, y que vamos a abordar con detenimiento para distinguir a aquellos TPV que son una solución de aquellos que son más una complicación. Porque sí, puede que alguien compre una de estas máquinas para su empresa y, lejos de tener facilidades, se encuentre con muchas más dificultades de las que debería. Hay que seleccionar con cuidado y detenimiento, aunque no es tan difícil dar con el dispositivo adecuado.

La parte física: el hardware

En la parte física del dispositivo, lo realmente importante es que distingas bien entre uno de primera o de segunda mano. Quienes buscan el máximo ahorro van siempre a por la segunda opción, algo habitual y lógico dado que supone una importante reducción del gasto. Ahora bien, también puede traer problemas en la preparación del software. Un TPV de segunda mano ya está preparado para un sector en concreto, y eso puede hacer que sea difícil implantarlo en un negocio de un sector diferente.

La parte positiva de esto es que, si compras un TPV de segunda mano dedicado a la hostelería, ya estará casi listo para funcionar en el negocio. Si, además, está en buenas condiciones, puedes disponer de una máquina casi nueva y lista para empezar a hacer las cosas más fáciles a la empresa. Por otra parte, además, los modelos usados más nuevos cuentan también con buenas garantías para cubrir cualquier posible problema.

A día de hoy, es aconsejable contar con TPV que tengan un buen sistema de seguridad para la caja integrada y que, a ser posible, vengan equipados con una pantalla táctil. Esto agiliza considerablemente todas las tareas y, además, ofrece una solución todo en uno que da más eficiencia al negocio. Todo lo relacionado con la contabilidad se lleva a cabo de forma intuitiva y, si es un modelo bastante moderno, con rapidez y eficacia al contar con unas especificaciones más avanzadas y, por lo tanto, también más potentes.

Lo cierto es que la parte del hardware no es tan crucial para determinar un buen TPV para hostelería, ya que es algo que se puede arreglar fácilmente. Lo verdaderamente clave en este terreno es el software, y es justo lo que vamos a abordar a continuación.

El corazón de todo: el software

Un tpv de hostelería con una mala elección de software puede dañar el rendimiento de tu negocio durante un buen tiempo. Es más, puede generar incluso importantes pérdidas mes a mes. Por eso, es lo primero que se debe vigilar a la hora de elegir. Este aspecto es lo que determina la diferencia entre un TPV que es un ángel de la guarda o uno que se puede convertir en el mayor quebradero de cabeza de un restaurante, un bar, un hotel o cualquier otra empresa del sector.

¿Y qué debe cumplir? Siempre se habla de que esté perfectamente amoldado a las necesidades del negocio, pero hay ciertos aspectos que se deben cumplir obligatoriamente en este campo. El primero, facilitar la gestión entre comandas y delivery. En la actualidad, cualquier establecimiento de hostelería ofrece ya envíos a domicilio, y es esencial poder mover prioridades en las solicitudes para controlar los tiempos y saber qué destinar y a dónde. Por supuesto, no pueden faltar las herramientas de gestión de clientes, ideales para controlar el aforo y tener un buen control de toda la actividad y, sobre todo, los tiempos.

Por otra parte, también debe facilitar el seguimiento de comandas para evitar el caos en las horas de mayor actividad. No hay que olvidar tampoco que una empresa en este ámbito, también debe gozar de cierta perspectiva respecto a los consumidores, los empleados y el inventario para evitar confusiones. Afortunadamente, los terminales de punto de venta con el software adecuado cuentan con herramientas para poder gestionar todos estos aspectos. Saber disponibilidades, conocer horarios de trabajadores, organizar turnos, compras…

Todo esto debe confluir en las herramientas internas que tienen los TPV actuales. No son aspectos para nada complicados y son lo mínimo y esencial a exigir. A partir de ahí, buscar soluciones que encajen con las necesidades más concretas de tu negocio son bastante recomendables. Y no son difíciles de encontrar tampoco.

Lo cierto es que, aunque son algo esencial, los TPV son parte de todas las máquinas que deben estar dentro de cualquier negocio de restauración. Bien es cierto que, en este sentido, todo depende del volumen y la especialidad de este, ya que no es lo mismo por ejemplo un pequeño bar de barrio que un hotel de cinco estrellas. Sea como fuere, esta web de maquinaria puede ser un buen recurso para encontrar el equipo necesario para cualquier empresa de este ámbito.

1 Comentario

  1. Soy colombiana y tengo un comercio electrónico. Mi mejor decisión fue cuando decidí emprender, acá en Colombia hay muchas oportunidades si sabes tomar decisiones. Yo me asocié con Foster Swiss, asesores financieros que me aperturaron una cuenta offshore en Canadá y además me prestaron su servicio de TPV. Están en muchos países y tienen muchos servicios! Son mis grandes aliados.

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