Las irresistibles ventajas de vivir cerca del gimnasio

La  llegada del nuevo año significa la llegada de nuevos objetivos o metas. De todas ellas, la de acudir al gimnasio y establecer una rutina de ejercicio es la más repetida. Instaurar un nuevo hábito siempre es difícil, pero además uno debe tener ciertas facilidades. En este sentido, apuntarse a un gimnasio que está situado lejos de casa es una mala decisión. Por ello, debemos seleccionar gimnasios que tengan centros próximos y asequibles. Algunos gimnasios, como las sucursales Smart Fit, cuentan con más de 160 centros en México, por lo que son una buena opción para dejar de lado la pereza y ponernos en buena forma.

Elegir un lugar cercano

El gimnasio o centro donde practiques deporte tiene que estar cerca de tu hogar. Aunque pueda no parecer importante, la realidad es que todo tu proceso de entrenamiento dependerá de este punto.

Pese a que tu horario para hacer deporte sea a media mañana o media tarde, dependiendo de tu jornada laboral o tu rutina de estudios, habrá muchas ocasiones en las que no puedas acudir a esas horas. Los imprevistos forman parte del día a día y esto acabará afectando a todos los ámbitos de tu vida, incluido el deporte. Por ello, si tienes que entrenar a primera o última hora del día y tu gimnasio está lejos de tu casa, al final acabarás desistiendo y tirando la toalla. Esta alternativa será nefasta, ya que el deporte requiere constancia.

Tener un centro en tu barrio o ciudad puede ser una gran oportunidad para conocer gente nueva. Además de cambiar de aires y salir de tu zona de confort, también acabará teniendo efectos positivos en tu entrenamiento. Si vas al gimnasio sabiendo que allí encontrarás a amigos y conocidos, la rutina se hará mucho más llevadera.

Otra de las ventajas de elegir un centro cercano es el ahorro económico y temporal. Si el gimnasio requiere de transporte, ya sea un vehículo propio o transporte público, el coste económico será mayor. A ello hay que añadir el tiempo que perdemos en desplazarnos, tanto en coche como a pie. Esto acabará repercutiendo en el tiempo invertido en el entrenamiento.

Objetivos alcanzables

Una vez elegido el centro, llega el momento de comenzar la rutina. Lógicamente, cuando uno va a empezar de cero a hacer deporte, los objetivos que se proponga deben ser realizables a corto y medio plazo. Así, no nos desmotivaremos a la larga al ver que los resultados no se perciben a simple vista, aunque, eso sí, estén ahí. Proponerse objetivos realistas a corto plazo es el mejor método para comenzar los ejercicios.

Los gimnasios ofrecen salas de entrenamiento y actividades, aunque lo mejor es combinar ambas alternativas. En centros como Smart Fit encontrarás el asesoramiento que buscas. En cualquier caso, tomar la decisión de ir es el primer paso para instaurar un hábito de vida saludable. A partir de ahí, todo depende del tiempo invertido.

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